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Oremos por Haiti
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JULIO C. LIRIANO ESTUDIOS BÍBLICOS DE CAPACITACIÓN PARA LÍDERES POLÍTICOS ESTUDIOS BÍBLICOS DE CAPACITACIÓN PARA LÍDERES POLÍTICOS JULIO C. LIRIANO CONTENIDO: INTRODUCCIÓN……………………………………….. 5 PROPÓSITO………………………………………………7 OBJETIVOS………………………………………………9 METAS…………………………………………………..11 ESTRATEGIA…………………………………………...13 EL ORGULLO………………………………………….. 15 LA HUMILDAD………………………………………. 21 LA VANIDAD………………………………………….. 25 LA VALENTÍA………………………………………….31 EL HURTO Y EL ROBO………………………………. 39 LA CODICIA Y LA AVARICIA……………………… .45 SOBORNO Y COHECHO…………………………….. .51 LA MENTIRA…………………………………………...57 LA OPRESIÓN…………………………………………..63 EL HOMBRE JUSTO…………………………………...69 ADMINISTRANDO JUSTICIA……………………….. 75 APACENTANDO AL PUEBLO………………………...79 SIERVOS NO SEÑORES……………………………….85 INTRODUCCIÓN Debido a que un sinnúmero de problemas que se ha enfrentado, y que se esta enfrentando en el mundo están estrechamente vinculados con la política, he sentido la inquietud de preparar una serie de estudios bíblicos con la intención de capacitar hombres y mujeres que puedan asumir posiciones políticas. Hombres y mujeres que puedan dirigirnos con equidad, justicia, prudencia, y nobleza de espíritu. Personas que entiendan que no asumirán posiciones de liderazgo para servirse a si mismo, sino para servir a Dios y al pueblo. Muchos han salido de las universidades aparentemente muy capacitados para ejercer funciones políticas, sin embargo hasta ahora todos los que han pretendido dirigirnos no nos han conducido hacia lo mejor. Necesitamos hombres y mujeres que puedan dirigirnos en la dirección correcta. Personas que entiendan que no asumirán posiciones de liderazgo para servirse a sí mismo. Quizás alguien podría preguntarse: ¿por que una serie de estudios bíblicos para la capacitación? La respuesta en muy simple: todos los males vistos en el mundo de la política, y aun en otras aéreas, han sido resultado de violaciones a los principios bíblicos. Además la Biblia es la única fuente literaria que con sus enseñanzas puede fortalecer el carácter y la personalidad, y que nos puede dar fuerzas moral y espiritual, así como también sabiduría, prudencia y equidad para gobernar. Aunque querramos separar a Dios de la política, o mas bien independizarnos de Dios para hacer la cosas a como se nos antoje tal cosa no funcionara bien, porque para que podamos hacer las cosas bien necesitamos la ayuda de Dios, quien es la fuente de todo bien. Además, créalo usted o no, Dios es el Creador de los cielos y de la tierra, y dueño y Señor de todo lo que podemos ver, oír, y percibir. “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en el habitan, (Sal 24:1). Por consiguiente, él tiene el derecho absoluto de que se hagan las cosas conforme a su voluntad. Con la ayuda de Dios esperamos que todos los que se capaciten con estas series de estudios puedan asumir posiciones política, y por este medio servir a Dios y al pueblo. Esta serie de estudios no es doctrinal, sino sobre el comportamiento; por lo tanto, estarán abiertos para todos y no serán conflictivos en cuanto a la fe y las creencias de nadie. Nuestro campo de ensayo y de experimentación será nuestra amada Patria, la República Dominicana, con la visión de que podamos ser modelos y ejemplos para el mundo, en que otros puedan seguir las pisadas de una nación regida y gobernada por hombres y mujeres que han absorbido los principios bíblicos, y que se han determinado de todo corazón servir a Dios y al pueblo. A donde por cierto ya hemos sido bendecidos con tener las Sagradas Escrituras en el mismo corazón de la Bandera. Ahora lucharemos para que además de estar en el corazón de la Bandera, la Biblia esté también en el corazón de cada uno que asuma una posición política. Como ha de entenderse, esta causa lleva como fin un cambio total y radical de nuestra querida Patria; por lo tanto, necesitamos el interés y la atención de todos los dominicanos en todo el mundo. Claro está, donde quiera que se tome en consideración a Dios y su Palabra, sin duda que los cambios para bien suceden como algo natural. Con frecuencia oímos decir de algunos dominicanos. “Esto no lo cambia nadie”. A los que tal dicen, les digo que todas las cosas son susceptibles a cambio, y que además no hay nada imposible para Dios. Así que hermanos y amigos dominicanos esparcidos por todo el mundo, oremos a Dios para que haya un resurgimiento de hombres y mujeres que nos dirijan con justicia, equidad, y nobleza de espíritu. Hombres y mujeres que sirvan a Dios y al pueblo. PROPÓSITO El propósito de Estudios Bíblicos de Capacitación para líderes políticos es formar líderes políticos de integridad moral y espiritual. Hombres y mujeres que nos dirijan con equidad, justicia, y nobleza de espíritu. Lideres que al asumir el liderazgo no nos deje en el mismo nivel en que nos encontraron, sino que nos puedan conducir hacia lo mejor. Personas que entiendan el derecho de Dios sobre los pueblos, y que reconozcan las normas y los principios que el Creador del universo nos ha dejado para que nos rijamos por ellos. Líderes que puedan elevar nuestra Patria y a toda la ciudadanía a un nivel de prestigio, honor, y dignidad. Personas de moral, que entiendan que al asumir el liderazgo no se convierten automáticamente en dueños y señores del Estado, sino que en tal caso su responsabilidad es la de servir. Líderes que estén conscientes de que la maldad, la injusticia, y los engaños son aborrecidos por los pueblos, y castigados por Dios. Que aun cuando el pueblo olvide, Dios no olvidará los hechos del hombre, y que a su tiempo castigará la maldad de los malos. También nos proponemos la realización de un cambio total, radical. Una transformación desde la coronilla de la cabeza, hasta la planta del pie. Un cambio que comience con una forma completamente distinta de pensar y de actuar en el liderazgo, y que contagie para bien a la ciudadanía en general. Necesitamos una transformación, y este cambio no ha de venir del pueblo, sino del liderazgo, esto es precisamente lo que nos proponemos lograr a través de Estudios Bíblicos de Capacitación para Líderes Políticos. Nos proponemos elevar al máximo cada una de las distintas facetas. Corregir todo mal uso en el área financiera, para dar mejor atención a la educación, a la salud, y la seguridad del ciudadano. También nos proponemos dar especial atención a la agricultura, y a todo tipo de crianza de animales, aves, peces, y a fomentar la industria para que haya fuente de trabajo para todos los dominicanos. Nos proponemos formar líderes que tengan moral para hacerle frente a todo tipo de fraudes y engaños, y que tengan la valentía para tomar las decisiones que favorezcan al pueblo, aún cuando los intereses de los “poderosos” sean perjudicados. Nos proponemos formar líderes que estén por debajo de Dios, en sumisión y obediencia a Él, y por encima de los llamados “poderosos” que su único interés es el bienestar propio, que sólo velan por sus intereses personales, y no le importa en absoluto el bienestar de los demás. También nos proponemos realzar los verdaderos valores, no simplemente como una filosofía, sino como un modus vivendi de la ciudadanía. Valores que tengan poder para mantener firmemente unida la relación matrimonial, y a toda la familia, con la esperanza de que podamos prevenir todos los problemas y dificultades que causan su ruina y destrucción. Realzar los verdaderos valores, con la esperanza de que estos influyan en la buena formación del carácter y de la personalidad de cada ciudadano. Nos proponemos unificar la mente, el interés, y el corazón de todos los dominicanos esparcidos por el mundo, y unido como un solo hombre luchar a brazo partido por el bien de todos. Nos proponemos servir a Dios y servir al pueblo. Esto y mas nos proponemos. OBJETIVOS Debido al hecho de que todos los males habidos y por haber a través de la historia de la humanidad han sido y seguirán siendo violaciones a los principios bíblicos, la Palabra de Dios, he sentido la inquietud de preparar esta serie titulada Estudios Bíblicos de Capacitación para Lideres Políticos. La finalidad de estos estudios es analizar cuidadosamente estos males que en realidad nos afectan a todos, tanto a los lideres políticos en buena parte responsables de ellos, como también al pueblo que termina siendo victima de lideres mentirosos, avariciosos y codiciosos. También es nuestro objetivo crear consciencia de los verdaderos valores. Para que los líderes entiendan que: “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro” (PR. 22:1). Y que además entiendan que no es posible dar lugar a la codicia y a la avaricia sin que perjudiquemos a nuestro semejante, y aun a sí mismos, y que además “nada trajimos a esta vida, y nada llevaremos con nosotros al partir de ésta”. Excepto las buenas obras que con corazón sincero, motivado por el amor hagamos a los demás. En estos estudios analizamos el orgullo y su perniciosa influencia sobre todos, y el daño que causa en las interrelaciones humanas, así como en la relación con Dios. “He aquí yo estoy contra ti, oh soberbio, dice el Señor, Jehová de los ejércitos; porque tu día ha venido, el tiempo en que te castigaré. Y el soberbio tropezara y caerá, y no tendrá quien lo levante; y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores,” Jeremías 50:31,32). El líder político en ninguna circunstancia debe permitir que tal actitud controle su vida. También analizamos la cara opuesta de la moneda, o sea la humildad, virtud que nos ayuda a ser amados por todos, y que nos permite ser sensibles a las necesidades de los demás. La humildad nos ayuda a que seamos modestos, auténticos, reales, prudentes, y sensibles; cosas todas ausentes en una vida orgullosa. Consideramos también la vanidad, la hermana menor del orgullo, y el daño que esta causa a los líderes políticos. El vanidoso es irreal, es ficticio, es vano, y por lo tanto es inauténtico. El líder debe ser real, no ficticio, debe ser genuino, original, solido, y de fundamento inmovible. Analizamos además la valentía, elemento muy esencial que debe caracterizar a todo líder, y que hallamos en la Biblia en intima relación con la humildad. A Josué, que sin duda era un hombre humilde, Dios les dice: “Esfuérzate y sé valiente; porque tu repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente”, (Josué 1:6,7). En estos Estudios Bíblicos de Capacitación para Lideres Políticos analizamos “el hurto y el robo”, “la codicia y la avaricia”, “el soborno y el cohecho”, “la opresión”, y “la mentira”; males que han minado nuestra sociedad y especialmente al mundo de la política, y que lucharemos para erradicarlos. Adicionalmente estudiamos “el hombre justo”, algo que tanto necesitamos en el mundo de la política. Y también los temas “administrando justicia”, “apacentando al pueblo”, y “siervos no señores”. Estos, y más, son los objetivos y finalidades que tenemos por delante. METAS Las metas de Estudios Bíblicos de Capacitación para Líderes Políticos es preparar líderes conscientes que estén en el buen ánimo de servir a Dios y servir al pueblo, no servirse del pueblo. Hombres y mujeres libres de todo tinte de corrupción que amen la verdad y la vivan; que aborrezcan la avaricia, la codicia, el soborno, el cohecho, la opresión, el engaño, y la mentira. Personas justas que como tales administren justicia, y que velen por el pueblo y cuiden de el, así como el buen pastor vigila sus ovejas y las protege de todos los lobos feroces que las quieren devorar y destruir. Quizás podría pensarse que encontrar esa clase de hombre es imposible; pero es posible que usted, amigo lector, sea uno de ellos. Creo que hay hombres y mujeres serias y responsables, y confiamos que estos saldrán al frente, y con ellos revolucionaremos, y cambiaremos el curso de nuestra amada Patria. También tenemos como metas luchar por un cambio total, radical, de nuestra cultura. Transformación de valores, actitudes, y comportamiento. Asimilar y adoptar la cultura que nos enseña la Biblia, que nos indica que debemos mantenernos libres de sentimientos tales como la avaricia, la codicia, el soborno, el cohecho, la opresión, el engano, y la mentira. Sentimientos diabólicos que lo único que han hecho es dañarnos a todos. Y a la vez abrazar la verdad, la justicia, la nobleza de espíritu, la prudencia, la sinceridad, la humildad, la modestia, y todo bien. Esperamos que todo lo dicho se haga realidad, y esto como resultado del impacto de las Sagradas Escrituras en las mentes y los corazones de los líderes que han de regir nuestra amada Patria, y en las mentes y los corazones del pueblo dominicano en general. Por cierto que en todo lo dicho, ya tenemos un buen avance. Como dominicanos tenemos la Biblia en el corazón mismo de nuestra Bandera. Ahora solo necesitamos que los principios de la Biblia de la Bandera estén también en los corazones de los que rijan nuestra patria, pues es natural que cuando la cabeza esta bien ordenada es fácil para el cuerpo y los pies ir en la debida dirección. Cuando los principios bíblicos lleguen a las mentes y bajen a los corazones de los que nos dirijan, entonces tendremos el cambio anhelados por todos, porque del corazón salen los buenos sentimientos. Entre las muchas cosas que idealizamos como parte de nuestras metas es el desarrollo de una economía solida, algo que ha de esperarse al tener líderes íntegros y honestos, y que se empeñan por el bienestar del pueblo; y luchar por el bienestar social, facilidad y buena educación para los dominicanos, atención médica, y seguridad para todos. Lo que ha estado sucediendo en nuestra Patria no es de la voluntad de Dios. Dios quiere algo mejor para nosotros, y bien podríamos decir lo mejor, pero a través de la historia no hemos tenido lideres que hayan estado en el ánimo de servir a Dios y al pueblo. Concientizaremos y orientaremos a nuestro pueblo para que vivan como hombres y mujeres sabios, conocedores de los verdaderos principios, y valorando la vida. Estas y otras son las metas que nos proponemos alcanzar. ESTRATEGIA El propósito de Estudios Bíblicos de Capacitación para Lideres Políticos es capacitar hombres y mujeres que puedan asumir y llevar a cabo un liderazgo eficaz. Para tales fines presentaremos los argumentos que sean necesarios y en lo que podamos probar que el único liderazgo que puede dar buen resultado es aquel que este centrado en lo que dice la Biblia. La Biblia condena toda actitud impropia, todo sentimiento desordenado y diabólico. Por lo tanto, un liderazgo libre de toda maldad y saturado de toda bondad en un liderazgo eficaz. Tal liderazgo es el que puede resolver la crisis que a través de la historia hemos estado padeciendo, y por este liderazgo lucharemos hasta ver un cambio total y radical. Necesitamos una revolución, no una revolución de muerte, sino de vida, y la Biblia contiene las armas que sin duda nos darán la victoria. Nos armaremos de las armas que Dios ha provisto y venceremos. Como parte de nuestra estrategia expondremos esta verdad a todos aquellos que estén en nuestro alrededor. Trataremos de convencer a como de lugar que el hombre justo siempre hará un trabajo superior que el injusto. Pero además de comunicar la idea personalmente, como parte de nuestra estrategia, la expondremos también en las páginas de la Internet, para que el mundo se informe y conozca de nuestro plan y para que podamos unificar a todos los dominicanos en un mismo sentir. Usaremos todos los medios de comunicación a nuestro alcance para llegar hasta el lugar más distante, y por estos medios hacer saber a todos que se acerca un hermoso futuro para nuestra Patria. Haremos uso de la radio para presentar los estudios y para dar orientación, consejos, y dirección sabia. También nos valdremos de los periódicos para que el pueblo pueda leer y orientarse de nuestro plan. Persistiremos y correremos a la distancia que sea necesario correr, y como una carrera de relevo pasaremos a los que siguen nuestra estrategia para que sigan luchando, y corriendo esta hermosa y bella carrera: bella, porque luchar por el bien de la Patria y por los compatriotas, es una lucha de una belleza sin igual. Reuniremos grupos en diversas ciudades para impartir los estudios, dar orientación, consejos y dirección apropiada. Presentaremos conferencias en distintos lugares, y buscaremos oportunidades para presentar nuestros objetivos a los estudiantes universitarios y a las escuelas. Lucharemos para que nada se nos escape. Estaremos pendiente a cada pequeño detalle, porque así lo amerita la causa que nos proponemos alcanzar. Convocaremos a los compositores, poetas, y escritores, y les expondremos nuestro propósito, objetivos, metas, y estrategias, con la esperanza de que puedan inspirarse en temas que lleven como fin concientizar en los verdaderos principios y luchar por las cosas que realmente valen. No descansaremos, y no daremos lugar al sueño, pero sí soñaremos con ver nuestro sueño hecho realidad. Superaremos los libros de texto para que con ellos podamos concientizar a la niñez y así y conducirla en la debida dirección en la cual andará todo el pueblo. Estas y más son las estrategias que tenemos para alcanzar nuestras metas y objetivos. EL ORGULLO El orgullo es el segundo pecado, y el primero es la mentira. El orgullo se construye sobre la mentira. Todas las pretensiones del orgulloso son pura mentira. El orgullo es una semilla que todos llevamos dentro. Una semilla que sólo esta buscando una falsa razón para germinar, nacer, y crecer. Esta semilla es parte de la naturaleza caída y pecaminosa del hombre. Este horrible pecado separa al hombre de Dios y de su prójimo. De Dios, porque el orgulloso se acredita a sí mismo lo que debiera acreditar a Dios. Y de su prójimo, porque el orgulloso en su arrogancia se ve a sí mismo muy por encima de los demás. Los sinónimos del orgullo son la soberbia, engreimiento, altanería, altivez, arrogancia, vanidad, presunción. El orgullo es el exagerado aprecio que uno hace de sí mismo. Es también atribuirse créditos, y méritos dejando fuera a Dios y a los demás. La humildad es lo opuesto del orgullo. Muchas personas comienzan siendo humildes, pero según el tiempo va pasando y van teniendo éxito, el orgullo poco a poco va tomando control de su vida. Por lo tanto, es importante que estemos atentos y en guardia para que evitemos caer en tan horrible pecado. Por las Sagradas Escrituras aprendemos que Dios se distancia de los orgullosos. Sal 138:6: Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos. Jeremías 50:31,32: He aquí yo estoy contra ti, oh soberbio, dice el Señor, Jehová de los ejércitos; porque tu día ha venido, el tiempo en que te castigaré. Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante; y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores. 16 EL ORGULLO Salmo 101:5: Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; no sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso. 1 Pedro 5:5: Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Las Escrituras también nos enseñan que cuando hay orgullo también viene la caída. Pr 15:25: Jehová asolará la casa de los soberbios; pero afirmará ha heredad de la viuda. Isaías 2:11-17: La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día. Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido; sobre todos los cedros del Líbano altos y erguidos, y sobre todas las encinas de Basan; sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados elevados; sobre toda torre alta, y sobre todo muro fuerte; sobre todas las naves de Tarsis, y sobre todas las pinturas preciadas. La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel día. Pr 16:18: Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Pr 11:2: Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes esta la sabiduría. 2 Samuel 22:28: Porque tú salvas al pueblo afligido, mas tus ojos están sobre los altivos para abatirlos. EL ORGULLO 17 Isaías 13:11: Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes. El orgullo es castigado no sólo a nivel personal, sino también a nivel nacional. Levítico 26:18-20: Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados. Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce. Vuestra fuerza se consumirá en vano, porque vuestra tierra no dará su producto, y los árboles de la tierra no darán su fruto. Isaías 10:12: Pero acontecerá que después que el Señor haya acabado toda su obra en el monte de Sion y en Jerusalén, castigará el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria, y la gloria de la altivez de sus ojos. Jeremías 48:29,30,38: Hemos oído la soberbia de Moab, que es muy soberbio, arrogante, orgulloso, altivo y altanero de corazón. Yo conozco, dice Jehová, su cólera, pero no tendrá efecto; sus jactancias no le aprovecharán. 38: Sobre todos los terrados de Moab, y en sus calles, todo él será llanto; porque yo quebranté a Moab como a vasija que no agrada, dice Jehová. Jeremías 49:16,17: Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón. Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová. Y se convertirá Edom en desolación; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y se burlará de todas sus calamidades. 18 EL ORGULLO Ezequiel 30:18,19: Y en Tafnes se oscurecerá de día, cuando quebrante yo allí el poder de Egipto, y cesará en ella la soberbia de su poderío; tiniebla la cubrirá, y los moradores de sus aldeas irán en cautiverio. Haré, pues, juicios en Egipto, y sabrán que yo soy Jehová. El salmista dice en el Salmo 19:12: ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. El orgullo no es como el pecado del adulterio, donde hay otra persona envuelta, un día, una fecha, un lugar, y a veces hay testigos. La transición de humilde a orgulloso ocurre sin que uno se dé cuenta; por lo tanto, necesitamos que el Espíritu Santo nos ayude a mantener la debida actitud. Aunque no hay una razón que justifique el orgullo, ¿qué actitud hace que caigamos en tal pecado? Soy graduado de la universidad. Me gradué con honores. Soy muy inteligente. Tengo un buen trabajo. Gano mucho dinero. Soy fuerte, alto, y muy elegante. Soy muy linda (piensan algunas mujeres) y estoy acabando. Mi liderazgo ha hecho posible el éxito. Todo ha salido bien gracias a mí. Yo soy un hombre muy macho. Soy de una familia muy noble. Mi abuela era española. Soy de una raza muy fina. Soy blanco. Tengo los ojos azules. Soy rubio. Soy muy espiritual. Soy escogido por Dios, ¿y qué más? Aunque haya algo de verdad en todo lo dicho, hay una verdad que no debemos pasar por alto, y es esta: que no hay nada que tengamos o que hallamos logrado que no nos haya sido dado por Dios. 1 Corintios 4:7 dice: ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? Así que en todo debemos glorificar a Dios, y no tomarnos la gloria para nosotros. Como ya hemos dicho, el problema del orgullo no consiste meramente en la exaltación de uno mismo, sino que el orgulloso se EL ORGULLO 19 Inclina a desdeñar a Dios, quien en realidad es el dador de lo que él se acredita. Además, el orgulloso se ve a si mismo superior a los demás, y con una actitud de desprecio a los tales. Hermanos y amigos analicemos cuidadosamente nuestra vida para que estemos seguros de que tan horrendo pecado no vaya a infiltrarse en nosotros. Analicemos nuestra forma de ser, nuestras actitudes y sentimientos, y oremos a Dios para que nos libre de caer en el orgullo. LA HUMILDAD La humildad no consiste en una pobre estima de uno mismo, sino en reconocer que todo cuanto podamos hacer, lograr, o tener viene de Dios. Que si tenemos alguna virtud o algún don es porque Dios nos lo ha dado. Consiste también en reconocer que aunque tengamos algún punto fuerte, al mismo tiempo somos seres frágiles. También consiste en reconocer y alegrarnos de los méritos y virtudes de los demás, y de lo mucho que necesitamos de nuestro semejante. En cuanto a la estima, Pablo dijo: “Que no tengamos más alto concepto de sí que el que debemos tener” (Ro 12:3). Debemos tener la debida estima de nosotros mismos. Ni más, ni menos. Aquellos que tienen una estima tan pobre de sí mismos al punto que ni sueñan, ni desean algo para su vida, y en la vida, y que se sienten incapaces de lograr algo, no caen en la categoría del humilde. La humildad es una de las virtudes más esenciales para disfrutar de las bendiciones de Dios, y para tener comunión con Dios. Esta virtud hace posible que podamos disfrutar de buenas relaciones con los demás, algo que sin duda necesita todo líder. También es notable que todos los hombres y mujeres que Dios ha llamado a algún ministerio especial han sido poseedores de esta virtud, aun cuando esté falto de otra; y que aquellos a quienes Dios ha llamado seguirán siendo bendecidos por Dios siempre y cuando sigan siendo humildes. Para disfrutar de las bendiciones de Dios encarecidamente necesitamos esta maravillosa virtud. Proverbios 22:4: Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová. Para tener una íntima comunión con Dios: 22 LA HUMILDAD Salmo 10:17: El deseo de los humildes oíste, oh Jehová; tú dispones su corazón, y haces atento tu oído. Salmo 138:6: Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos. Isaías 57:15: Porque así dijo el Alto y sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. 2 Corintios 7:6: Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la venida de Tito. La humildad ha sido característica de los grandes hombres de Dios. Números 12:3: Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. Zacarías 9:9: Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. Mateo 11: 28-30: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. La humildad es uno de los elementos esenciales que Dios necesita encontrar en nosotros para poder ser tomado en cuenta para algún ministerio. LA HUMILDAD 23 Job 5:11 dice: que pone a los humildes en altura, y a los enlutados levanta a seguridad. Salmo 147:6: Jehová exalta a los humildes, y humilla a los impíos hasta la tierra. La humildad es también un elemento muy esencial para llegar a ser honrado por Dios. Proverbios 15:33: El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; y a la honra precede la humildad. Proverbios 29:23: La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra. No hay vestimenta que como la humildad nos haga lucir tan bien a los ojos de Dios y de los hombres. Colosenses 3:12: Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre de paciencia. 1 Pedro 5:5,6: Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo. La humildad nos hace atractivos; cuando somos humildes recibimos gracia de parte de Dios. Proverbios 3:34: Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, y a los humildes dará gracia. 24 LA HUMILDAD La humildad es precisamente la fuente de la sabiduría, porque el humilde teme a Dios, y el temor a Dios nos conduce a apartarnos del mal. Proverbios 11:2: Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría. La humildad es lo opuesto del orgullo. El orgullo y la humildad no pueden cohabitar en un mismo corazón. De igual manera la humildad está en oposición con la vanidad. La vanidad se caracteriza por el esfuerzo de hacer lucir algo que no es real, que no es cierto. El humilde por el contrario es modesto. Claro, que no se entienda por modesto, o por humilde, al sucio, abandonado, desordenado y descuidado. A mi juicio creo que hay tres clases de humildad: la humildad de apariencia, la cual mucho religioso se empeña en lucir; la humidad de condición; y la humildad de corazón. Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Filipenses 2:5-8 nos dice: Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. LA VANIDAD Fragilidad, nada, cosas vanas, inútiles. Deseo de ostentar, de lucir lo que en realidad no es. La vanidad es una forma inferior del orgullo. Presunción, vanagloria, envanecimiento, altivez, soberbia, jactancia. La vanidad puede recaer indistintamente sobre un mérito real o imaginario. La presunción recae siempre sobre un mérito que sólo existe en la imaginación del presumido. Un músico excelente tiene tal vez vanidad de su habilidad. Un mal jinete tiene presunción de su destreza. Una mujer hermosa puede tener vanidad, pero una fea sólo puede tener presunción. Esto y más dice el diccionario. La vanidad no es un pecado tan fuerte como lo es el orgullo, del cual dice el Salmo 138:6: “Mas al altivo mira de lejos”, y un pecado donde la caída es inminente, como dice Proverbios 11:2: “Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra”, y en Proverbios 16:18 que dice: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu”. Sin embargo, este es un pecado que a cierta distancia sigue los pasos al orgullo. El vanidoso es irreal, es ficticio, es vano, y por lo tanto es inauténtico. El cristiano debe ser real, no ficticio, debe ser genuino, original, sólido, y de fundamento inmovible. La vanidad es una de las muchas formas de mentir. Cuando tratamos de expresar una fe, un amor, y una santidad superior a lo que en realidad tenemos. Cuando en nuestro comportamiento damos una impresión muy superior a lo que en realidad somos, eso es vanidad y mentira. La Palabra de Dios nos recomienda que cambiemos de comportamiento y que no sigamos la vanidad. 1 Samuel 12:21 nos dice: No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades. Job 35:13: Ciertamente Dios no oirá la vanidad, ni la mirará el omnipotente. 26 LA VANIDAD Salmo 4:2: Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Isaías 58:9: Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad. Cuando se deja la verdad, para ir tras la mentira, se sigue la vanidad. 2 Reyes 17:15: Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus padres, y los testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las naciones que estaban alrededor de ellos, de las cuales Jehová les había mandado que no hiciesen a la manera de ellas. Isaías 41:29: He aquí, todos son vanidad, y las obras de ellos nada; viento y vanidad son sus imágenes fundidas. Isaías 44:9: Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden. Jeremías 8:19: He aquí voz del clamor de la hija de mi pueblo, que viene de la tierra lejana; ¿No está Jehová en Sion? ¿No está en ella su Rey? ¿Por qué me hicieron airar con sus imágenes de talla, con vanidades ajenas? Jeremías 10:15: Vanidad son, obra vana; al tiempo de su castigo perecerán. VANIDAD 27 Jeremías 18:15: Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando a lo que es vanidad, y ha tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que camine por sendas y no por camino transitado. Hay hombre que dicen ser creyentes, pero son vanos, y en sus palabras hay vanidad. Lamentaciones 2:14: Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, sino que te predicaron vanas profecías y extravíos. Ezequiel 13:6-9: Vieron vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: Ha dicho Jehová, y Jehová no los envió; con todo, esperan que él confirme la palabra de ellos. ¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que decís: Dijo Jehová, no habiendo yo hablado? Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice Jehová el Señor. Estará mi mano contra los profetas que ven vanidad y adivinación mentirosa; no estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy Jehová el Señor. Ezequiel 22:28: Y sus profetas recubrían con lodo suelto, profetizándoles vanidad y adivinándoles mentira, diciendo: Así ha dicho Jehová el Señor; y Jehová no había hablado. Efesios 4:17: Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente. 28 LA VANIDAD La vanidad trae aflicción de espíritu, debido a la interminable carrera y afanes en los que se envuelven los vanidosos. Salmo 78:33: Por tanto, consumió sus días en vanidad, y sus años en tribulación. Eclesiastés 1:14: Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu. Eclesiastés 2:11,17: Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol. Aborrecí, por tanto, la vida, por que la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu. Eclesiastés 4:8: Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta; ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo. Por naturaleza somos inclinados a la vanidad. Tanto el orgullo, como la vanidad son partes de la naturaleza caída y pecaminosa del hombre, y necesitamos madurez en todo el sentido de la palabra para poder identificar estas clases de comportamientos. El vanidoso es ostentoso en su forma de vivir. Le gusta el exhibicionismo. Tener mucho más ropa de la que necesita, prendas costosas, cambiar frecuentemente el auto, hablar vanidad, aparentar lo que en realidad no es, (y esto aun se ve en el ámbito espiritual), y vivir dentro de un mundo de competencia y fantasías. Por lo general, si salimos a comprar una casa, quisiéramos la más lujosa; y si salimos a comprar un automóvil, queremos el más LA VANIDAD 29 potente, el más cómodo, y del último modelo. Y cuando se trata de comprar ropa, parece que tenemos una desnudez psicológica, porque aunque tengamos el ropero lleno nos parece que no tenemos nada, y así es con todo. En fin, los que se dejan arrastrar por sus impulsos vanidosos terminan en dificultad económica, y a la vez, enriqueciendo a otros innecesariamente. En muchos casos queremos aparentar lo que en realidad no somos. Damos a los demás una falsa impresión de superioridad. Vivimos en una sociedad que hace grandes esfuerzos por inducirnos al mundo de la vanidad, y todo porque se le saca más ventaja financiera a un vanidoso que a alguien que viva una vida modesta. Maduremos para que no seamos marioneta de un sistema avaricioso y codicioso. La sencillez, la sobriedad, la prudencia, la modestia, y la humildad son virtudes de alguien que ha alcanzado madurez, y estas virtudes están en oposición a la vanidad. El rey Salomón después de probarlo todo y tenerlo todo, descubrió la verdad, y se dio cuenta de qué es lo que en realidad vale la pena. Eclesiastés 1:2: Vanidad de vanidades, dijo el predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad. Eclesiastés 2:1: Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad. Eclesiastés 12:8: Vanidad de vanidades, dijo el predicador, todo es vanidad. Eclesiastés 12:13,14: El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. LA VALENTÍA 2 Samuel 23:8-23: Estos son los nombres de los valientes que tuvo David: Joseb-basebet el tacmonita, principal de los capitanes; este era Adino el eznita, que mató a ochocientos hombres en una ocasión. Después de este, Eleazar hijo de Dodo, ahohita, uno de los tres valientes que estaban con David cuando desafiaron a los filisteos que se habían reunido allí para la batalla, y se habían alejado los hombres de Israel. Este se levantó e hirió a los filisteos hasta que su mano se cansó, y quedó pegada su mano a la espada. Aquel día Jehová dio una gran victoria, y se volvió el pueblo en pos de él tan solo para recoger el botín. Después de este fue Sama hijo de Age, ararita. Los filisteos se habían reunido en Lehi, donde había un pequeño terreno lleno de lentejas, y el pueblo había huido delante de los filisteos. El entonces se paro en medio de aquel terreno y lo defendió, y mató a los filisteos; y Jehová dio una gran victoria. Y tres de los treinta jefes descendieron y vinieron en tiempo de la siega a David en la cueva de Adulam; y el campamento de los filisteos estaba en el valle de Refaim. David entonces estaba en el lugar fuerte, y había en Belén una guarnición de los filisteos. Y David dijo con vehemencia: ¡Quien me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta! Entonces los tres valientes irrumpieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén que estaba junto a la puerta; y tomaron, y la trajeron a David; más el no la quiso beber, sino que la derramó para Jehová, diciendo: Lejos sea de mí, oh Jehová, que yo haga esto. ¿He de beber yo la sangre de los varones que fueron con peligro de su vida? Y no quiso beberla. Los tres valientes hicieron esto. Y Abisai hermano de Joab hijo de Sarvia, fue el principal de los treinta. Este alzó su lanza contra trescientos, a quienes mató y ganó renombre con los tres. El era el más renombrado de los treinta, y llegó a ser su jefe; mas no igualó a los tres primeros. Después, Benaía hijo 32 LA VALENTÍA de Joiada, hijo de un varón esforzado, grande en proezas, de Cabseel. Este mató a dos leones de Moab; y él mismo descendió y mató a un león en medio de un foso cuando estaba nevando. También mató él a un egipcio hombre de gran estatura; y tenía el egipcio una lanza en su mano, pero descendió contra él con un palo, y arrebató al egipcio la lanza de la mano, y lo mató con su propia lanza. Esto hizo Benaia hijo de Joiada, y ganó renombre con los tres valientes. Fue renombrado entre los treinta, pero no igualó a los tres primeros. Y lo puso David como jefe de su guardia personal. Según el diccionario Vox: La valentía es la ostentación del valor. El valor es inherente al carácter y propio de un espíritu noble superior a todo riesgo. La valentía busca los lances, el valor los evita, pero no los rehúsa cuando la obligación o la necesidad lo exigen. La valentía es la manifestación externa del valor. La valentía es visible, y puede ser jactanciosa, en este caso es sinónima de arrogancia, gallardía. El valor, en cambio, puede ser callado e invisible. Valor connota esfuerzo, tesón; valentía connota decisión y arrojo. Bien podríamos decir que la valentía viene de varias vertientes. Entre ellos, la arrogancia, el orgullo, la vanidad. El hombre fuerte, robusto, ágil, aventurero, experimentado, y que no teme a nada. Pero está también la valentía que tiene una íntima relación con la humildad, con la nobleza de espíritu, y con una buena relación personal con Dios. Lo opuesto a la valentía, es la cobardía. Apocalipsis 21.8, nos dice: pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. 2 Timoteo 1:7 nos dice: porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. La humildad y la valentía son dos virtudes muy esenciales en la vida de los creyentes. Todos aquellos que Dios ha llamado para alguna misión especial han sido portadores de estas dos virtudes. LA VALENTÍA 33 Dios llama a los que son valientes. Jueces 6:12,14: Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas, ¿No te envío yo? La Palabra de Dios exhorta a los valientes a que sean esforzados e intrépidos. Sin lugar a duda que Josué era un hombre valiente; sin embargo, debido a la ardua misión que tenía por delante, se le insta una y otra vez a que sea valiente. Esfuérzate, cobra ánimo, no tema, sé valiente, no te intimides. Deuteronomio 31: 6-8: Esforzaos y cobrad animo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides. Deuteronomio 31:23: Y dio orden a Josué hijo de Nun, y dijo: Esfuérzate y anímate, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo. Josué 1:6,7,9: Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. 34 LA VALENTÍA Dios nunca se ha valido de los cobardes para llevar su plan hacia adelante, sino de los valientes. Pero aun siendo éstos valientes, Dios está continuamente avivando el fuego de la valentía. Así les dice él a los valientes. Génesis 15:1: Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. Génesis 26:24: Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y yo bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo. Jeremías 1:8,17: No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mandé; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. Ezequiel 2:6: Y tú, hijo de hombre, no les temas, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y espinos, y moras con escorpiones; no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde. Hechos 27:23,24: porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. La valentía es un elemento esencial para la vida. Mientras nos movemos en el diario vivir a veces vamos cuesta abajo, en que se nos hace difícil la jornada. Otras veces vamos cuesta arriba, haciéndonos así arduo el andar, y mucha veces vamos por caminos LA VALENTIA 35 espinosos y pedregosos. Necesitamos decidir, y con valentía afrontar la vida. Ser valiente para vivir, y aun par morir. Dios no sólo avivó la llama de la valentía en Abraham, Isaac, Josué, Jeremías, Ezequiel, y otros más, sino que también exhortó al pueblo de Israel una y otra vez, y tantas veces, como también lo hace con nosotros hoy a que seamos valientes. No temas nos dice. Esfuérzate, anímate, cobra ánimo, sé valiente. Deuteronomio 20:3: Y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos. Josué 10:25: Y Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová a todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis. 2 Crónicas 20:15,17: Y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros. 2 Crónicas 32:7: Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. Isaías 41:10,13: No temas, porque yo estoy contigo; nos desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. 36 LA VALENTIA Lucas 12:7: Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos. Muchos héroes ha dado la historia, hombres y mujeres valientes y esforzadas. La época del rey David fue el tiempo de los esforzados y valientes. David peleó con todas las naciones vecinas, y siempre fue vencedor. David estaba con Dios, y Dios con él. Como dije antes, varias causas motivan la valentía, y entre estas la más poderosa es la humildad que viene de un espíritu noble y una íntima relación personal con Dios. Salmo 23:4: Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tú vara y tu cayado me infundirán aliento. Salmo 27:1,3: Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado. Salmo 46:2: Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar. Salmo 118:6: Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre. Isaías 12:2: He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí. LA VALENTIA 37 1 Juan 4:18: En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Apocalipsis 2:10: No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. EL HURTO Y EL ROBO El hurtar y robar ha sido uno de los problemas más Comunes y que más han perjudicado nuestra sociedad en nuestro planeta, y atreves de toda la historia de la humanidad. En los tiempos antiguos cuando era muy común una nación invadir a otra, entre las cosas que hacía el invasor era saquear la nación invadida. Violaban las mujeres, saqueaban las cosas de valores, y aun a los habitantes que no morían en el combate se los llevaban cautivos. Además del peligro que había entre una nación y otra, estaban también los que hoy llamamos pandillas, o gangas, o mafias, que en aquel entonces se les llamaba merodeadores, o bandas armadas. Estos venían a las aldeas o a un pueblo pequeño, y arrasaban con todo lo que encontraban. Hoy día el hurto y el robo adoptan varias formas y todos de una manera u otra hurtamos o robamos y a la vez somos victimas de tal engaño. No hay duda de que tenemos una ardua tarea por delante tanto para corregirnos, como también para orientar en la buena dirección a nuestra sociedad. Entre los que hurtan y roban están los políticos, los que oprimen al trabajador, el trabajador que no rinde una buen labor en sus hora de trabajo, el contratista que busca cómo cobrar más de lo que en realidad vale tal contrata, y al mismo tiempo usa materiales de inferior calidad. El comerciante que tiene balanza falsa y al menor descuido nos engaña; el vendedor que nos quiere vender las cosas por más de lo que valen, y en fin, nos movemos entres ladrones. Dado que el hurto y el robo arrastran a la sociedad al caos, al desorden, a la inseguridad, al pánico, al temor, al desencanto, y aun a la pobreza, Dios esta terminantemente en contra de tal comportamiento. Éxodo 20:15: No hurtarás. Es el octavo mandamientos. 40 EL HURTO Y EL ROBO Levítico 19:11,13: No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro. No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana. Proverbios 22:22,23: No robes al pobre, porque es pobre, ni quebrantes en la puerta al afligido; porque Jehová juzgará la causa de ellos, y despojará el alma de aquellos que los despojaren. Dios no sólo está en oposición a los que hurtan y roban, sino que también la Biblia establece leyes contra aquellos que tuvieran tal comportamiento. Éxodo 22:1-4: Cuando alguno hurtare buey u oveja, y los degollare o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que lo hirió no será culpado de su muerte. Pero si fuere de día, el autor de la muerte será reo de homicidio. El ladrón hará completa restitución; si no tuviere con qué, será vendido por su hurto. Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagará el doble. Levítico 6:2-5: Cuando una persona pecare e hiciere prevaricación contra Jehová, y negare a su prójimo lo encomendado o dejado en su mano, o bien robare o calumniare a su prójimo, o habiendo hallado lo perdido después lo negare, y jurare en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre, entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló, o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación. EL HURTO Y EL ROBO 41 El hurto y el robo, como cualquier otra clase de comportamiento que atenta contra la moral y la dignidad de la sociedad siempre han estado presentes en aquellos pueblos que van hacia la autodestrucción. Isaías 9:20: Cada uno hurtará a la mano derecha, y tendrá hambre, y comerá a la izquierda, y no se saciará; cada cual comerá la carne de su brazo. Jeremías 7:9: Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis. Oseas 4:2: Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. El hurto y el robo como cualquier otro comportamiento impropio han sido practicados también entre muchos de los llamados grandes en la sociedad. Y que por ello mismo debieran oponerse a tales prácticas deshonestas. Isaías 1:23: Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda. Nahúm 2:12,13: El león arrebataba en abundancia para sus cachorros, y ahogaba para sus leonas, y llenaba de presa sus cavernas, y de robo sus guaridas. Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos. Encenderé y reduciré a humo tus carros, y espada devorarán tus leoncillos; y cortaré de la tierra tu robo, y nunca más se oirá la voz de tus mensajeros. 42 EL HURTO Y EL ROBO Mateo 23:25: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. Isaías 10:1,2: ¡Ay de los que dictan leyes injustas, y prescriben tiranía, para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos! El hurto y el robo como cualquier otro comportamiento negativo serán castigados. Jeremías 6:6,7: Porque así dijo Jehová de los ejércitos: Cortad árboles, y levantad vallado contra Jerusalén; esta es la ciudad que ha de ser castigada; toda ella está llena de violencia. Como la fuente nunca cesa de manar sus aguas, así ella nunca cesa de manar su maldad; injusticia y robo se oyen en ella; continuamente en mi presencia, enfermedad y herida. Sofonías 1:9: Asimismo castigaré en aquel día a todos los que saltan la puerta, los que llenan las casas de sus señores de robo y de engaño. 1 Corintios 6:10: Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. El hurto y el robo son una fuerza arrolladora que destruye los ánimos de aquellos que son víctimas, y la moral de aquellos que se dan a tales prácticas. Proverbios 28:3: El hombre pobre y robador de los pobres es como lluvia torrencial que deja sin pan. EL HURTO Y EL ROBO 43 Juan 10:10: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Entre los robadores están algunas mujeres, y los hombres que están en liderazgo deben cuidarse de ellas. Proverbios 23:27,28: Porque abismo profundo es la ramera, y poso angosto la extraña. También ella, como robador, acecha, y multiplica entre los hombres los prevaricadores. Aquellos que asumen posiciones políticas, deben de abstenerse de cualquier comportamiento impropio, deben también librar a los oprimidos de los opresores. Jeremías 22:3: Así ha dicho Jehová: Haced juicio y justicia, y librad al oprimido de mano del opresor, y no engañéis ni robéis al extranjero, ni al huérfano ni a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar. La prohibición del hurto y el robo es parte de los 10 mandamientos, y el Señor espera que obedezcamos tales mandamientos. Marcos 10:19: Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. El hurto y el robo como otros tantos comportamientos impropios salen de corazones dañados, corruptos, enfermos, y sin ninguna moral. 44 EL HUERTO Y EL ROBO Marcos 7:21,22: Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. No hurtarás es el octavo mandamiento. Si el mandamiento fuera no robarás, entonces las puertas para el hurto quedarían abiertas dado que hurtar es menos delictivo que robar. El robo supone fractura, escalamiento u otras formas violentas. Hurtar es robar, pero sin intimación, ni fuerza. No hurtarás, o sea, no tome para ti algo que no es tuyo ni has comprado con tu dinero por insignificante que esto sea. No te comas en el supermercado las uvas que tú no has pagado. Si necesitas papel para tu computadora, no lo hurtes del lugar donde tú trabajas. Las pertenencias del gobierno o de la empresa donde tú trabajas, no las tomes para tu uso personal. No hurtarás. LA CODICIA Y LA AVARICIA El diccionario define la codicia como: ambición desordenada de riquezas. Y la avaricia como: apego desordenado a las riquezas. Tal es el caso cuando las riquezas están fuera de lugar en la tabla de valores. Cuando se tiene un amor desproporcional, o desordenado al dinero y a las posiciones materiales. Cuando este es el caso, el dinero, las posiciones materiales, y las riquezas en general se convierten en la raíz de todos los males, porque los avariciosos y codiciosos harán todo cuanto sea necesario para alcanzar sus objetivos. Los empresarios oprimen a los trabajadores, los políticos se roban el dinero, fraudes a diestra y siniestra, engaños a todos cuantos puedan ser engañados, y aun hay quienes han puesto un seguro a un familiar con el fin de desaparecerlo y luego cobrar el seguro. Nada ciega más al hombre que la avaricia y la codicia. Sin duda que todos debemos cuidarnos de estos diabólicos sentimientos. La codicia es uno de los “no” de Dios. Juntamente con la avaricia, está entre los malos sentimientos que Dios prohíbe. Éxodo 20:17: No codiciarás la casa de tu prójimo, no coda- ciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criado, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. La avaricia y la codicia incapacitan a las personas para ejercer un liderazgo eficaz. Es imposible que una persona con Estos malos sentimientos puedan ejercer una posición administra- tiva sin que la use para su beneficio personal. Desde mucho tiempo atrás ya se sabía los males que estos sentimientos negativos podían ocasionar. Para evitar tales problemas esto es lo que recomiendan las Sagradas Escrituras. Éxodo 18:21: Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que 46 LA CODICIA Y LA AVARICIA aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. 1 Timoteo 3.3,8: No dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro. Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas. Tito 1:7: Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas. La avaricia y la codicia han sido males que han acosado a las sociedades en todos los tiempos. Jeremías 6:13: Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Jeremías 22:17: Mas tus ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar sangre inocente, y para opresión y para hacer agravio. 2 Pedro 2:14: Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. Miqueas 2:2: Codician las heredades, y las roban; y casas, y la toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad. LA CODICIA Y LA AVARICIA 47 Sin duda que los avariciosos y codiciosos tienen un fin lamentable y triste, porque no es posible hacer cosas que perjudiquen a los demás y desagraden a Dios, y a la vez tener un fin feliz. Proverbios 1:19: Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, la cual quita la vida de sus poseedores. Isaías 57:17: Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón. 1 Timoteo 6:9,10: Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Habacuc 2:9: ¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal! Isaías 14:4: Pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia, y dirás: ¡Cómo paró el opresor, cómo acabó la ciudad codiciosa de oro! La avaricia y la codicia son males que están acompañados de otros males, haciendo así la vida de los avariciosos y codiciosos aun peor. Males que salen del corazón del hombre. Marcos 7:21,22: Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 48 LA CODICIA Y LA AVARICIA 1 Corintio 6:10: Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 2 Timoteo 3:2: Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos. Romanos 1:29-31: Estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. Sin duda que el propósito del avaricioso y codicioso es sacar beneficio personal, beneficio que los destruyen moral y espiritual- mente, y que además de ello provocan el enojo de Dios. A los tales se les hace imposible cultivar buenas relaciones con sus semejantes dado que su prójimo no significa nada, sino el afán de las riquezas y las posesiones materiales. La gran ironía es que por hacerse ricos se transforman en miserables. Lucas 16:14: Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. 2 Pedro 2:3: Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la conde- nación no se tarda, y su perdición no se duerme. LA CODICIA Y LA AVARICIA 49 No hay duda de que la avaricia y la codicia son males de los cuales debemos ser muy cuidadosos, porque son actitudes y sentimientos negativos que pueden, sin que nos demos cuenta, ir desarrollándose poco a poco dentro de nosotros, y si no desperta- mos a tiempo se nos puede hacer tarde. Lo que nos dice la Palabra de Dios es de mucho valor en este caso. Lucas 12:15: Y les dijo: mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Colosenses 3:5: Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría. Algo que nos protege de la avaricia y la codicia y de cualquier otro mal, es el amor, porque no es posible, amar y cometer un acto en que alguien salga perjudicado. Romanos 13:9: Porque: no adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciaras, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El rey Salomón nos dice en Proverbios 28:16: El príncipe falto de entendimiento multiplicará la extorsión; mas el que aborrece la avaricia prolongará sus días. SOBORNO Y COHECHO En todos los sistemas donde hay corrupción por lo general impera el soborno y el cohecho. Hay muchos casos donde las personas que no tienen el derecho sobornan a las autoridades y a los jueces para que el derecho sea quitado al que le corresponde, y así es condenado el inocente, y absuelto el culpable. A veces no se trata de una sentencia, sino de despojar al desvalido para favorecer al sobornante, o quien sabe alguien que ha cometido un delito, y soborna para que el peso de la ley no caiga sobre el tal. A veces no ha habido ninguna falta, ni ningún delito, sino que la persona en autoridad acusa falsamente, y pone al acusado entre la espada y la pared, haciendo así que el acusado vea como única salida el soborno. No hay duda de que para que tengamos un sistema donde haya igualdad para todos y justicia social, necesitamos erradicar por completo el soborno y el cohecho. La Biblia se opone al soborno y al cohecho, y terminantemente lo condena. Deuteronomio 16:19: No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. Deuteronomio 27:25: Maldito el que recibiere soborno para quitar la vida al inocente. Y dirá todo el pueblo: Amén. Para que el soborno y el cohecho tome fuerza lo único que hace falta son líderes y autoridades y jueces faltos de moral, corruptos, avariciosos, codiciosos. Siempre que ha habido decadencia moral y espiritual ha prevalecido el soborno y el cohecho. 1 Samuel 8:1-3: Aconteció que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel. Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abías; y eran Jueces en Beerseba. Pero no anduvieron los hijos por los 52 SOBORNO Y COHECHO caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho. Isaías 1:23: Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda. Miqueas 3:11: Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros. Amos 5:12: Porque yo sé de vuestras muchas rebeliones, y de vuestros grandes pecados; sé que afligís al justo, y recibís cohecho, y en los tribunales hacéis perder su causa a los pobres. Necesitamos combatir el soborno y el cohecho, porque este es un mal que ha afectado las sociedades a través de todos los tiempos. Los que tienen el poder, movidos por la avaricia y la codicia, y por el supuesto poder que dan las posesiones materiales, se han cegado para quitar el derecho a los pobres y a los desvalidos, y favorecer a los que tienen el poder económico. Lo lamentable de todo es, que al fin, todos terminan perjudicados. El pobre, porque ha sido afligido, y porque les han arrebatado su derecho; y los que sobornan, y los sobornados por la muerte moral y espiritual que esto acarrea, y por el hecho de enojar a Dios con tales practicas. Sin duda que la avaricia y la codicia, que son las razones por las cuales los que están en el poder reciben el soborno, al fin lleva a una desgracia pavorosa, tal como dice la Palabra de Dios: “No hay paz para los mal. En los tiempos de Esdras y Nehemías los enemigos del pueblo de Israel usaron el soborno para estorbar el progreso del trabajo que estos siervos de Dios estaban realizando. SOBORNO Y COHECHO 53 Esdras 4:4,5: Pero el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó para que no edificara. Sobornaron además contra ellos a los consejeros para frustrar sus propósitos, todo el tiempo de Ciro rey de Persia y hasta el reinado de Darío rey de Persia. Nehemías 6:12,13: Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado. Porque fue sobornado para hacerme temer así, y que pecase, y les sirviera de mal nombre con que fuera yo infamado. Aunque el soborno parezca ser una fruta deliciosa, sin duda que hay un fin triste para aquellos que lo reciben. Job 15:34: Porque la congregación de los impíos será asolada, y fuego consumirá las tiendas de soborno. Isaías 5:22,23: ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida; los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho! El soborno y el cohecho no son males aislados de otros, sino que están acompañados de unos cuantos. Se dejan acompañar de la avaricia, la codicia, la mentira, el engaño, la injusticia, el crimen, el favoritismo, la recriminación, el hurto el robo, y muchos otros males. El salmista en el Salmo 26:9,10: dice: “No arrebates con los pecadores mi alma, ni mi vida con hombres sanguinarios, en cuyas manos está el mal, y su diestra está llena de sobornos. Los opositores de Esteban sobornaron a unos, así como han sido sobornados muchos a través de la historia, para levantar una falsa acusación contra él. 54 SOBORNO Y COHECHO Hechos 6:11: Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios. Nosotros que hemos sido creados a la imagen de Dios, debemos asumir la posición que ha tomado nuestro Creador. Deuteronomio 10:17: Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho. 2 Crónicas 19:7: Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia, ni acepción de personas, ni admisión de cohecho. Sin duda que cuando se acepta el soborno sucede como dice el rey Salomón. “El impío toma soborno del seno para pervertir las sendas de la justicia” (Proverbios 17:23). También él dice en Proverbios 15:27: “Alborota su casa el codicioso; mas el que aborrece el soborno vivirá”. Sin lugar a duda que debemos tomar una posición contra el soborno y el cohecho, para que podamos vivir en un sistema en el que opere la equidad, la justicia, y la igualdad. 1 Samuel 12:3: Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él; y os lo restituiré. SOBORNO Y COHECHO 55 Salmo 15: Jehová, ¿Quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás. Isaías 33:15,16: El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosas malas; este habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras. LA MENTIRA La mentira es el primer pecado, el segundo es el orgullo. El orgullo se construye sobre la mentira. Ambos pecados proceden de Satanás. Juan 8.44 nos dice: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”. El salmista en el Salmo 116:11, dice: “Y dije en mi apresuramiento: todo hombre es mentiroso”. Aunque las palabras del salmista fueron apresuradas, sin embargo la mentira se esconde detrás de todo pecado, detrás de todas malas intenciones. El orgullo, la vanidad, y la hipocresía están fundados sobre la mentira, y cualquier pecado que el hombre comete, por lo general miente para encubrirlo. Dios está contra la mentira, y terminantemente nos prohíbe la práctica de tal pecado. Éxodo 23:7: De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío. Levítico 19:11: No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro. Colosenses 3:9: No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos. La mentira lleva como fin ocultar acciones impropias, nunca esta sola, sino que viene acompañada de un sinnúmero de males. Isaías 32:7: Las armas del tramposo son malas; trama intrigas inicuas para enredar a los simples con palabras mentirosas, y para hablar en juicio contra el pobre. 58 LA MENTIRA Isaías 59:3: Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua. Jeremías 9:5: Y cada uno engaña a su compañero, y ninguno habla verdad; acostumbraron su lengua a hablar mentira, se ocupan de actuar perversamente. A veces pensamos que los tiempos en que vivimos son los peores; sin embargo el hombre una vez creado no perdió tiempo en corromperse. Habiendo pecado el hombre en el huerto del Edén, la envidia, el adulterio, la mentira, el engaño, y toda clase de iniquidad y de maldad ha minado el corazón del hombre. Oseas 4:2: Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. Miqueas 6:12: Sus ricos se colmaron de rapiña, y sus moradores hablaron mentira, y su lengua es engañosa en su boca. Nahúm 3:1: ¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de rapiña, sin apartarte del pillaje! Salmo 12:2: Habla mentira cada uno con su prójimo; hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón. Hay quienes se valen de la mentira para sacar beneficios personales, tales como los políticos para que el pueblo voten por ellos, y los comerciantes para vender sus productos, y otros tantos más. Los tales se olvidan de que no importa cuán diestros seamos mintiendo, más tarde o más temprano la verdad siempre sale a relucir y los mentirosos serán puestos en afrenta. La verdad siempre prevalece sobre la mentira. La verdad siempre termina triunfante y victoriosa. LA MENTIRA 59 Proverbios 20:17: Sabroso es al hombre el pan de mentira; pero después su boca será llena de cascajo. Jeremías 28:15,16: Entonces dijo el profeta Jeremías al profeta Hananías: Ahora oye, Hananías: Jehová no te envió, y tú has hecho confiar en mentira a este pueblo. Por tanto, así ha dicho Jehová: he aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; morirás en este año, porque hablaste rebelión contra Jehová. La verdad dignifica y honra al hombre, pero la mentira trae descrédito y degradación, y esto es lo que acontece cuando un gobierno, o un sistema, abraza la mentira: termina en afrenta. Proverbios 17:7: No conviene al necio la altilocuencia; ¡Cuánto menos al príncipe el labio mentiroso! Proverbios 29:12: Si un gobernante atiende la palabra mentirosa, todos sus servidores serán impíos. La mentira es un pecado que Dios aborrece, y no solo Dios, pero también todos aquellos que andan en la verdad y están de parte de la verdad, porque no hay armonía entre la verdad y la mentira, así como tampoco la hay entre la noche y el día, ni entre la tiniebla y la luz. Salmo 101:7: No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. Salmo 119:104: De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto, he aborrecido todo camino de mentira. Salmo 119:128: Por eso estime rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, y aborrecí todo camino de mentira. 60 LA MENTIRA Salmo 119:163: La mentira aborrezco y abomino; tu ley amo. Proverbios 6:16-19: Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos. Proverbios 12:22: Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento. Los mentirosos que por ende pertenecen al grupo de los que se dedican y se complacen en hacer todo tipo de maldad, terminan “en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”. O sea muerto, después de muerto. Apocalipsis 21:8: Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. Apocalipsis 22:15: Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idolatras, y todo aquel que ama y hace mentira. El Salmo 31:18, dice: “Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras con soberbia y menosprecio”. Amén, que así sea. Y que se abran los labios de aquellos que conocen la verdad, y andan y viven en la verdad. LA MENTIRA 61 Proverbios 12:19 dice: “El labio veraz permanecerá para siempre; mas la legua mentirosa sólo por un momento”. El labio veraz, o sea, sincero, franco, verídico, verdadero, que dice la verdad, “permanecerá para siempre. Sin duda que debemos seguir el mejor camino, el cual nos recomienda el apóstol Pablo en Efesios 4:25: Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Aunque la mentira es de antiguo, la mentira y los mentirosos llegarán a su fin. Pero los labios veráz permanecerán para siempre. En el liderazgo político como en el religioso estamos en la urgente necesidad de hombres y mujeres que digan la verdad y estén de parte de la verdad. El suegro de Moisés dio a éste uno de los consejos más atinados que jamás se haya dado en la historia de Israel. Esto dijo: “Escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia, y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez” (Éxodo 18:21). LA OPRESIÓN El Antiguo Testamento se refiere a los líderes políticos y espirituales como pastores. El Salmo 78:70-72, refiriéndose a David, dice: “Eligió a David su siervo, y lo tomó de la majada de las ovejas; de tras las paridas lo trajo, para que apacentase a Jacob su pueblo, y a Israel su heredad. Y los apacentó conforme a la integridad de su corazón, los pastoreó con la pericia de sus manos. La analogía entre un pastor de ovejas y un líder político es muy notable, dado que el pastor tiene la responsabilidad de conducir sus ovejas a donde hay pasto para comer y agua para beber, además de proteger a las ovejas de los lobos y de cualquier otra fiera que pueda hacerles daño. Los líderes políticos están en el deber de luchar a brazo partido por el bienestar de los pueblos, y como estudiaremos hoy deben luchar contra los opresores que quieren subyugarlos. La Palabra de Dios se opone terminantemente a la opresión; es algo que Dios no tolera, porque la opresión es una de las muchas formas de robar. Levítico 19:13: No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana. Levítico 19:33: Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra, no le oprimiréis. Deuteronomio 24:14: No oprimirás al jornalero pobre y menesteroso, ya sea de tus hermanos o de los extranjeros que habitan en tu tierra dentro de tus ciudades. Zacarías 7:10: No oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano. 64 LA OPRESIÓN Dios siempre se ha identificado con los oprimidos. Sus oídos están atentos al clamor de ellos; por lo tanto el líder que decida salir en defensa de los oprimidos de seguro que puede contar con la ayuda de Dios. Por supuesto es necesario que el que tal haga busque la ayuda de Dios en oración, porque cualquiera que esté a favor de los pobres, y quiere ayudarlos, sin asociarse con Dios, no prosperará. Éxodo 3:9: El clamor, pues de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. Deuteronomio 26:7: Y clamamos a Jehová el Dios de nuestros padres; y Jehová oyó nuestra voz, y nuestra opresión. Jueces 2:18: Y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían. La Palabra de Dios dice “no” a la opresión. Dios siempre se ha identificado con los oprimidos, y además de ello traerá a juicio a los opresores. El que oprime lo hace con la intención de sacar mayor beneficio, pero en realidad termina siendo un perdedor, porque las ganancias injustas no aprovecharán. Salmo 72:4: Juzgará a los afligidos del pueblo, salvara a los hijos del menesteroso, y aplastará al opresor. Jeremías 30:20: Y serán sus hijos como antes, y su congregación delante de mí será confirmada; y castigaré a todos sus opresores. LA OPRESIÓN 65 Amos 4:1-3: Oíd esta palabra, vacas de Basán, que estáis en el monte de Samaria, que oprimís a los pobres y quebrantáis a los menesterosos, que decís a vuestros señores: traed, y beberemos. Jehová el Señor juró por su santidad: he aquí, vienen sobre vosotras días en que os llevarán con ganchos, y a vuestros descendientes con anzuelos de pescador; y saldréis por las brechas una tras otra, y seréis echadas del palacio, dice Jehová. Miqueas 2:1-3: ¡Ay de los que en sus camas piensan iniquidad y maquinan el mal, y cuando llega la mañana lo ejecutan, porque tienen en su mano el poder! Codician las heredades, y las roban; y casas, y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad. Por tanto, así ha dicho Jehová: he aquí, yo pienso contra esta familia un mal del cual no sacaréis vuestros cuellos, ni andaréis erguidos; porque el tiempo será malo. A pesar del daño social, económico, y espiritual que causa la opresión, ésta siempre ha sido ampliamente practicada. Daño social y económico, porque los oprimidos siempre viven en un estado de pobreza muy bajo. Y daño espiritual porque por lo general el opresor es avaricioso, codicioso, y ladrón, y todos estos males afectan la relación del hombre con su prójimo, pero sobre todo con Dios. Eclesiastés 4:1: Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador. Eclesiastés 5:8: Si opresión de pobres y perversión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de ello; porque sobre el alto vigila otro más alto, y uno más alto está sobre ellos. 66 LA OPRESIÓN Jeremías 22:17: Mas tu ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar sangre inocente, y para opresión y para hacer agravio. Ezequiel 22:29: El pueblo de la tierra usaba de opresión y cometía robo, al afligido y menesteroso hacía violencia, y al extranjero oprimía sin derecho. Entre las cosas lamentables que puede haber en una sociedad está la práctica de la opresión, del robo y del engaño, y todo esto se acepta como algo ”normal”. Esto ocurre cuando se pierden los verdaderos valores. Cuando lo malo es considerado bueno, y lo bueno malo. Isaías 58:3: ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. Isaías 58:6: ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? Sin duda que hay torpeza en los opresores, y esa torpeza y miopía, y la avaricia y codicia, y la ausencia de los verdaderos valores los llevan a oprimir a todos aquellos que están a su alcance. Eclesiastés 7:7: Ciertamente la opresión hace entontecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón. Isaías 3:12: Los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos. LA OPRESIÓN 67 Isaías 14:4: Pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia, y dirás: ¡como paró el opresor, como acabó la ciudad codiciosa de oro! Ojalá que este estudio haga que todos los que tenemos el poder de salir en defensa de los oprimidos, y contra los opresores, aceptemos el desafío, sabiendo que no estamos solos, porque contamos con el apoyo de Dios, quien es misericordioso y tiene compasión de los oprimidos y afligidos. Hay una responsabilidad especial que cae sobre los hombros de los líderes políticos. Como pastores del rebaño, ellos están en el deber de proteger las ovejas de los lobos y de toda otra fiera que quiera hacer daño al pueblo. Deben cuidar de los pueblos y velar sobre ellos. No permitir que los lobos opresores y ladrones devoren a las humildes ovejas. “Librad al oprimido de mano del opresor”. Jeremías 21:12: Casa de David, así dijo Jehová: Haced de mañana juicio, y librad al oprimido de mano del opresor, para que mi ira no salga como fuego, y se encienda y no haya quien lo apague, por la maldad de vuestras obras. Jeremías 22:3: Así ha dicho Jehová: Haced juicio y justicia, y librad al oprimido de mano del opresor, y no engañéis ni robéis al extranjero, ni al huérfano ni a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar. Estemos conscientes, creamos conciencia de lo que nos dice Proverbios 14:31: “El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor; mas el que tiene misericordia del pobre lo honra”. Que un día podamos decir como dijo el profeta: “Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti”, (Isaías 54:14). 68 LA OPRESIÓN El que oprime lo hace porque quiere tener una ganancia abundante, pero desconoce que cuando hacemos las cosas dentro del marco de la justicia, en tal forma que Dios y el prójimo queden satisfechos, aun ganando menos se ha ganado más, porque esta sería una ganancia que tendría la bendición de Dios. EL HOMBRE JUSTO El hombre justo, la mujer justa, es aquel que obra conforme a la justicia y a la razón. El hombre y la mujer irreprochable. Los que viven según la ley de Dios, y la de los hombres. Las personas íntegras, cabales. Que vive y procede según la verdad. Justamente, debidamente, precisamente, exactamente Recto, ecuánime imparcial, legal, honrado, razonable. Cabal, preciso, puntual. El hombre y la mujer: sereno, juicioso, ponderado, moderado, prudente. El hombre justo es el que hemos estado necesitando en el mundo de la política, en el religioso, en el mundo empresarial, en la sociedad, en la familia, y entre marido y mujer. El hombre que tú y yo podemos ser, debemos ser. Dios es justo, y de él procede la justicia. El es todo lo que hemos dicho, y aun más. Además de ello es misericordioso, compasivo, un Dios de amor. Éxodo 9:27: Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y le dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos. Salmo 116:5: Clemente es Jehová, y justo; sí misericordioso es nuestro Dios. Salmo 145:17: Justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras. Quizás estaríamos inclinado a pensar que de cierto Dios es justo, pero que tal virtud está lejos de nosotros. El que tal piensa, se olvida que hemos sido creados a imagen de Dios, y como tal tenemos en nosotros la capacidad de poseer en cierta medida algunas de las virtudes de nuestro Creador. Muchos hombres y mujeres han sido justos, y hoy impera la necesidad de que tú y yo también lo seamos. 70 EL HOMBRE JUSTO Génesis 6:9: Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios camino Noé. Lucas 1:6: Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. Lucas 23:50: Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo. Hechos 10:22: Ellos dijeron: Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras. El justo se caracteriza por sus hechos. Si este no obra justamente, entonces no es justo. Cornelio, el centurión, no solo “oraba a Dios”, algo que nosotros hacemos, sino que también era piadoso y temeroso de Dios, y como piadoso que era, extendía su mano para dar a los necesitados, algo que nosotros no siempre hacemos. Salmo 37:21: El impío toma prestado, y no paga; mas el justo tiene misericordia, y da. Proverbios 21:26: Hay quien todo el día codicia; pero el justo da, y no detiene su mano. Proverbios 12:10: El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel. Proverbios 29:2: Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime. EL HOMBRE JUSTO 71 Como ha de esperarse, el justo es una persona alegre. Es dichoso, es feliz, dado que su buen proceder, su amor, y su alto nivel de moral le permite vivir una vida saludable emocionalmente, y en un alto porcentaje saludable físicamente, y una vida de mucha satisfacción personal. Salmo 32:11: Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón. Salmo 33:1: Alegraos, oh justos, en Jehová; en los íntegros es hermosa la alabanza. Salmo 64:10: Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él; y se gloriarán todos los rectos de corazón. Salmo 68:3: Mas los justos se alegrarán; se gozaran delante de Dios, y saltarán de alegría. Algo que resulta muy natural en la vida del justo son las abundantes bendiciones de Dios, y esto porque precisamente el buen comportamiento del justo es lo que Dios siempre ha estado buscando y esperando de nosotros. Salmo 5:12: Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor. Salmo 34:17: Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias. Isaías 3:10: Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. Bien se ha dicho que el sol sale para todos, queriendo así decir que Dios bendice a los buenos y a los malos. Al justo, y al pecador. Sin embargo dado al excepcional comportamiento del 72 EL HOMBRE JUSTO justo, Dios tiene bendiciones muy especiales para los tales, y hace cosas maravillosas a favor de ellos. Salmo 37:17: Porque los brazos de los impíos serán quebrados; mas el que sostiene a los justos es Jehová. Salmo 146:8: Jehová abre los ojos a los ciegos; Jehová levanta a los caídos; Jehová ama a los justos. Proverbios 10:24: Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean. Vivimos en un mundo real, y dentro de este mundo real existen las fuerzas del bien, y del mal. La noche y el día. Partes que están en oposición la una a la otra. El justo y el injusto, el pío y el impío, el bueno y el malo. En este mundo de adversidad los pecadores quieren hacer daño al justo. Salmo 37:12: Maquina el impío contra el justo, y cruje contra él sus dientes. Salmo 37:32: Acecha el impío al justo, y procura matarlo. Habacuc 1:4: Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia. Pero por encima de que el malo acose al bueno, el impío persiga al pío, el injusto al justo, por encima de todo, el bien triunfará sobre el mal, y el justo sobre el injusto. Por encima de todo habrá un fin dichoso para el hombre de paz. Salmo 37:37: Considera al íntegro, y mira al justo; porque hay un final dichoso para el hombre de paz. EL HOMBRE JUSTO 73 Proverbios 4:18: Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto. Proverbios 10:30: El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra. El rey Salomón dijo: “Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua; porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará”, (Proverbios 25:21,22). El apóstol Pablo dijo: “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”. Hoy más que nunca Dios está en la necesidad de encontrar hombres y mujeres que sean justos, para que colaboren con él. Hombres y mujeres que en este mundo de injusticia puedan comprobar con su vida que la justicia favorece a todos y que es la mejor opción. Hombres y mujeres que como justos, se identifiquen, con aquellos que padecen injusticia y luchen por ellos. ADMINISTRANDO JUSTICIA Justicia: virtud que nos permite dar a cada cual lo que le corresponde. Honradez, equidad, imparcialidad, rectitud. Justicia: lo que debe hacerse según derecho y razón. Justicia: derecho de pronunciar sentencias y de castigar los delitos. Una de las cuatro virtudes cardinales, que son justicia, prudencia, fortaleza, y templanza, que consiste en conformarse con la suprema voluntad de Dios. En la justicia se ponen en orden la proporción en la que se deben administrar tanto las recompensas, como también los castigos. Equidad, rectitud, imparcialidad. La justicia lleva como fin proteger a todos. A los débiles y a los fuertes, a los grandes y a los pequeños, a los ricos y a los pobres. A todos, dentro del marco de equidad e igualdad. Es responsabilidad del justo administrar justicia, porque tal función es lo que precisamente lo hace justo. Todos los líderes políticos, religiosos, comunitario, empresariales, padres de familia, están en el deber de administrar justicia, y más que nada, aquellos que están en representación de la ley para castigar al culpable y absorber al inocente. Dios es un Dios justo, y como tal juzgará con justicia a todos los hombres. A los buenos y a los malos. Pagando a cada uno conforme a sus hechos. Recompensará abundantemente a los que hagan el bien, y castigará a los que hagan el mal. El es justo en todos sus hechos, porque la justicia procede de él. Salmo 9:8: El juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud. Salmo 89:14: Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro. Dios además de ser justo en todos sus hechos, ama también la justicia. 76 ADMINISTRANDO JUSTICIA Salmo 11:7: Porque Jehová es justo, y ama la justicia; el hombre recto mirará su rostro. Salmo 33:5: El ama justicia y juicio; de la misericordia de Jehová está llena la tierra. Salmo 45:7: Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con oleo de alegría más que a tus compañeros. Al hombre a quien Dios ha puesto como administrador de sus asuntos aquí en el planeta tierra, se le ha dado la responsabilidad, entre unas y otras cosas, de administrar justicia, y ésta conforme a las normas divinas. Levítico 19:15: No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo. 1 Reyes 10:9: Jehová tu Dios sea bendito, que se agradó de ti para ponerte en el trono de Israel; porque Jehová ha amado siempre a Israel, te ha puesto por rey, para que hagas derecho y justicia. 2 Crónicas 9:8: Bendito sea Jehová tu Dios, el cual se ha agradado de ti para ponerte sobre su trono como rey para Jehová tu Dios; por cuanto tu Dios amó a Israel para afirmarlo perpetuamente, por eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia. Jeremías 22:3: Así ha dicho Jehová: Haced juicio y justicia, y librad al oprimido de mano del opresor, y no engañéis ni robéis al extranjero, ni al huérfano ni a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar. ADMINISTRANDO JUSTICIA 77 2 Samuel 8:15: Y reinó David sobre todo Israel; y David administraba justicia y equidad a todo su pueblo. Como todas las cosas que Dios ha establecido son de gran beneficio para el hombre, así la justicia ofrece vida, seguridad, y prosperidad para los pueblos. Deuteronomio16:20: La justicia, la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da. Proverbios 10:2: Los tesoros de maldad no serán de provecho; mas la justicia libra de muerte. Isaías 32:17: Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre. Salomón quien fue un gran rey, estaba plenamente seguro de cuán importante es la justicia para el sistema político. Sin duda que en nuestro tiempo podríamos obtener grandes beneficios si pudiéramos ejercer la justicia a cabalidad; pero para que así sea necesitamos seguir el modelo divino, el cual se halla enteramente en las Sagradas Escrituras. Proverbios 14:34: La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones. Proverbios 16:12: Abominación es a los reyes hacer impiedad, porque con justicia será afirmado el trono. Proverbios 25:5: Aparta al impío de la presencia del rey, y su trono se afirmará en justicia. Unos más, otros menos, pero todos, sin acepción de personas, estamos en la responsabilidad de administrar justicia. La orden es para todos. El mandamiento se nos ha dado a todos. 78 ADMINISTRANDO JUSTICIA Salmo 82:3,4: Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso. Librad al afligido y al necesitado; libradlo de mano de los impíos. Isaías 1:17: Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Isaías 56:1: Así dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mí justicia para manifestarse. Aquellos que hemos conocido la verdad, y vivimos en la verdad, no debemos dar tregua, necesitamos continuar en la lucha del bien contra el mal, estando plenamente conscientes que por difícil que la lucha sea, el bien triunfará sobre el mal. La justicia al fin prevalecerá, y los justos tendrán la victoria. Que sea nuestra meta ver que la justicia florezca. Isaías 62.1: Por amor de Sion no callare, y por amor de Jerusalén no descansare, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha. Amos 5.24: Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo. Como bien dijo el apóstol Juan: Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como el es justo. APACENTANDO AL PUEBLO Las palabras apacentar y pastorear nos llevan a pensar en alguien que está al cuidado de un rebaño. Alguien que conduce las ovejas a algún lugar donde haya pastos, donde haya agua, y a un redil donde estén seguras. Alguien que cuida las ovejas de los lobos, leones, osos, o de cualquier otra fiera que pueda hacerles daño. Alguien que busca la oveja descarriada, cura la perniquebrada, y lleva a cuestas la cansada. Alguien que con esmero y ternura vela, cuida, y protege al rebaño. Lo dicho no es sólo aplicable a las que literalmente llamamos ovejas, sino que el Antiguo Testamento aplica el término “pastor” a los líderes en general, fueran éstos políticos o religiosos. Y de éstos Dios esperaba y aún espera, que se esmeraran en cuidar del pueblo. Los pastores, o sea los líderes políticos, están en el deber de apacentar y pastorear las ovejas, pero como fue en los tiempos de Jesús, el cual vio a las multitudes desamparadas como ovejas que no tenían pastor, tal es en el tiempo en que vivimos. La situación es tan crítica que los líderes han perdido conciencia de lo que en realidad es su deber. Se han olvidado que está sobre los hombros de ellos el ver que todas las necesidades de los pueblos sean suplidas, sin que nada haga falta. Los humanos hemos sido creados de tal forma que desesperadamente necesitamos ser apacentados, pastoreados, cuidados, orientados, dirigidos. Necesitamos proveedores que suplan por anticipado las cosas que necesitamos, y debido a esas muchas razones, Dios mismo ha tomado la tarea de apacentarnos, aun cuando necesitamos ser apacentados y dirigidos por líderes semejantes a nosotros. Salmo 23:1,2: Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. 80 APACENTANDO AL PUEBLO Salmo 28:9: Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; y pastoréales y susténtales para siempre. Salmo 67:4: Alégrense y gócense las naciones, porque juzgaras los pueblos con equidad, y pastorearás las naciones en la tierra. Salmo 80:1: Oh Pastor de Israel, escucha; tú que pastoreas como a ovejas a José, que estás entre querubines, resplandece. Isaías 58:11: Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Además de la dirección divina, necesitamos también ser dirigidos por el hombre, dado que este ha sido el formato de Dios. Hombres y mujeres que nos apacienten, que nos pastoreen y velen y cuiden de nosotros. Hombres y mujeres en el mundo de la política que luchen por las necesidades de los pueblos, y hombres y mujeres que luchen en el mundo espiritual, de tal manera que podamos decir: Dios, y los hombres que se esfuerzan por agradar a Dios, nos están pastoreando, y no tenemos ninguna clase de necesidad. 1 Crónicas 11:2: También antes de ahora, mientras Saúl reinaba, tú eras quien sacaba a la guerra a Israel, y lo volvía a traer. También Jehová tu Dios te ha dicho: tu apacentarás a mi pueblo Israel, y tu serás príncipe sobre Israel mi pueblo. 1 Crónicas 17:6: Por dondequiera que anduve con todo Israel, ¿hablé una palabra a alguno de los jueces de Israel, a los cuales mandé que apacentasen a mi pueblo, para decirles: ¿Por qué no me edificáis una casa de cedro? APACENTANDO AL PUEBLO 81 Salmo 78:70-72: Eligió a David su siervo, y lo tomó de las majadas de las ovejas; de tras las paridas lo trajo, para que apacentase a Jacob su pueblo, y a Israel su heredad. Y los apacentó conforme a la integridad de su corazón, los pastoreó con la pericia de sus manos. A través de los tiempos Dios nos ha querido usar como sus colaboradores de su obra, poniéndonos como administradores de sus intereses. Pero lamentablemente nos descuidamos en seguir las normas divinas, y nos olvidamos que hemos sido designados para servir, no para servirnos, para ser siervos, no señores, y en nuestro descuido nos tornamos avariciosos y codiciosos, rompiendo así todas las normas divinas, y provocando la ira de Dios. Jeremías 23:2: Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. Ezequiel 34:2-4: Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia. Ezequiel 34:8-10: Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor, ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; por 82 APACENTANDO AL PUEBLO tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas y no les serán más por comida. El profeta Zacarías nos habla de un pastor que no haría lo que sería su deber, y quizás habla de uno, porque todos a una tendrían un mismo sentir. Para tales pastores tanto políticos como religiosos, que todos a una tienen un mismo sentir, hay una misma sentencia. “Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido”, (11:17). Los tales perderán poder, y estarán privados de visión espiritual. Zacarías 11:16,17: Porque he aquí, yo levanto en la tierra a un pastor que no visitará las perdidas, ni buscará la pequeña, ni curará la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas, sino que comerá la carne de la gorda, y romperá sus pezuñas. ¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido. Jeremías 22:22: A todos tus pastores pastoreará el viento, y tus enamorados irán en cautiverio; entonces te avergonzarás y te confundirás a causa de toda tu maldad. Hoy más que nunca es realidad lo que dijo el Señor: “Veo las multitudes desamparadas como ovejas que no tienen pastor”. Estamos en la necesidad, más que nunca, de hombres y mujeres con nobleza de espíritu, hombres que con amor y pasión ejerzan la labor de apacentar, pastorear, y cuidar de las multitudes. Hombres y mujeres que no sólo ocupen una posición, sino que con ternura, nobleza de espíritu, y amor cuiden y velen por los demás. APACENTANDO AL PUBLO 83 Isaías 40:11: Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas. Jeremías 3:15: Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia. Jeremías 23:4: Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová. Ezequiel 34:14: En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. “Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás ¿me amas más que estos? Le respondió: sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿me amas? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: apacienta mis ovejas”, (Juan 21:15-17). Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, y mira con cuidado por tus rebaños, (Proverbios 27:23). SIERVOS NO SEÑORES En nuestra cultura se nos hace muy difícil pensar en torno a nosotros mismos como siervos. Al pensar en esta palabra nos viene a la mente un sirviente, y a la vez una persona de un bajo nivel social y económico, una persona sin ninguna importancia desde nuestra perspectiva cultural. Esta es la proyección de nuestra cultura. Sin embargo, hay una cultura que está por encima de todas, y esta es la cultura de Dios, la cual encontramos en las Sagradas Escrituras, y la que todo creyente en Dios debiera asimilar y vivir por ella. Aunque la Biblia está repleta de señores, todo termina en que a la vez los mismos señores están llamados a ser siervos. Salomón dice en Eclesiastés 5:8: “Porque sobre el alto vigila otro más alto, y uno más alto está sobre ellos”. Jesús dijo: “El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo”, (Mateo 20:26,27). Seamos el presidente, el diputado, el médico, el abogado o el ingeniero, o simplemente el agricultor, o quien recoja la basura, el deber de todos es servir, y con ese propósito Dios nos ha creado: no para que usemos nuestra capacidad meramente para servirnos sino para que sirvamos a Dios y a los demás. La Biblia se refiere a todos los grandes personajes como siervos de Dios, aun cuando estos a la vez eran señores de aquellos que estaban bajo su autoridad o servicio, y bajo su cuidado. Génesis 26:24: Y se le apareció Jehová aquella noche y le dijo: yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y yo bendeciré, y multiplicare tu descendencia por amor de Abraham mi siervo. Éxodo 14:31: Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo. 86 SIERVOS NO SEÑORES Éxodo 32:13: Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. Números 12:7,8: No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? Números 14:24: Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en el otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión. Josué 24:29: Después de estas cosas murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento diez años. 2 Samuel 3:18: Ahora, pues, hacedlo; porque Jehová ha hablado a David, diciendo: por la mano de mi siervo David libraré a mi pueblo Israel de mano de los filisteos, y de mano de todos sus enemigos. 2 Samuel 7:8: Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel. Dios es el Rey de reyes y Señor de señores, lo que implica que tenemos a otros por encima de nosotros a quienes debemos complacer en calidad de siervos, aun cuando por encima de todos debemos complacer a Dios. En una compañía podríamos tener por encima de nosotros a un supervisor, por encima de éste al admi-nistrador, y por encima de este último al dueño de la compa- ñía, y aunque alguno no lo crean por encima de ellos, a Dios. SIERVOS NO SEÑORES 87 Génesis 41:37,38: El asunto pareció bien a Faraón y a sus siervos, y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como este en quien esté el espíritu de Dios? Génesis 50:2: Y mandó José a sus siervos los médicos que embalsamasen a su padre; y los médicos embalsamaron a Israel. Números 32:25: Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a Moisés, diciendo: tus siervos harán como mi señor ha mandado. El hombre de Dios en los tiempos bíblicos reconocía que era siervo de Dios, y de esta convicción dependía su comportamiento. En nuestro tiempo estamos en la necesidad de asimilar esta cultura, porque sin duda que esto produciría el cambio que en realidad necesitamos. Génesis 32:10: Menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos. 1 Reyes 3:8,9: Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tu escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? 1 Reyes 8:28,29: Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti; que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí; y que oigas la oración que tu siervo haga en este lugar. 88 SIERVOS NO SEÑORES Sin duda que hay un buen camino, y es el camino de reconocer que nuestro deber es servir, no el de enseñorearnos de los demás y usar nuestra posición para explotar y subyugar a los demás. El pueblo de Israel estaba en el ánimo de servir al rey Roboam, siempre y cuando él estuviera dispuesto a quitar de ellos el yugo que su padre había puesto sobre ellos en los últimos años de su gobierno; pero él se desvió de la verdad, y desechó el consejo que le dieron los ancianos. 1 Reyes 12:7: Y ellos le hablaron diciendo: Si tú fueres hoy siervo de este pueblo y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán para siempre. Aun el ser humano más noble, más sabio, y más grande que ha puesto lo pies sobre nuestro hermoso planeta, o sea Jesús, vino para servir, no para ser servido, ¿Cuánto más nosotros debiéramos llenarnos de la convicción y asimilar la cultura bíblica de que el hombre ha sido creado para servir a Dios y a los demás? Isaías 42:1: He aquí mi siervo, yo lo sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento, he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones. Isaías 52:13: He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Isaías 53:11: Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Ezequiel 34:23,24: Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor. Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado. SIERVOS NO SEÑORES 89 Algunos han mal interpretado el evangelio, al creer que los creyentes debiéramos ser la cola, la rabiza; pero no es así, sino que Jesús abrió una puerta extremadamente amplia al decir: “El que quiera hacerse grande entre vosotros, el que quiera ser el primero, debe ser el servidor de todos”. Querer ser grande, querer ser el primero, tiene la aprobación del Dios grande y sublime, pero el que tal quiera debe sujetarse a la cultura divina, debe tener en su corazón el servir a Dios y a los demás. Mateo 20:25-27: Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Más entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo. Mateo 23:11: El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. “¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido, y después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”, (Lucas 17:7-10). Muchos hombres y mujeres, a través de la historia y por todo el mundo han visto la necesitad de una revolución y transformación, y aun han visto la necesidad de obtener su independencia y su libertad. Para ello han tomado las armas y se han lanzado a triunfar o a morir. Gracias a ellos, hoy disfrutamos de cierta libertad, pero no de una libertad plena. Necesitamos una libertad con profundidad, altura, anchura, y largura, y esta libertad sólo la podremos obtener haciendo uso de las armas que Dios ha puesto a nuestro alcance para combatir. En la Biblia encontramos esas armas y los principios que nos pueden dar esa libertad. Así que hermanos y amigos, luchemos con sinceridad de corazón y nobleza de espíritu, creyendo de todo corazón que es Dios quien ha puesto a nuestro alcance a través de su Palabra estas armas y que estará con nosotros para darnos la victoria. ESTUDIOS BÍBLICOS DE CAPACITACIÓN PARA LÍDERES POLÍTICOS Muchos hombres y mujeres, a través de la historia y por todo el mundo han visto la necesidad de una revolución y aun han visto la necesidad de obtener su independencia y su libertad. Para ello han tomado las armas y se han lanzado a triunfar o a morir. Gracias a ellos, hoy disfrutamos de cierta libertad, pero no de una libertad plena. Necesitamos una libertad con profundidad, altura, anchura, y largura, y esta libertad solo la podremos obtener haciendo uso de las armas que Dios ha puesto a nuestro alcance para combatir. En la Biblia encontramos esas armas y los principios que nos pueden dar esa libertad. Así que hermanos y amigos luchemos con sinceridad de corazón y nobleza de espíritu, creyendo de todo corazón que es Dios quien ha puesto a nuestro alcance a través de su Palabra estas armas y que estará con nosotros para darnos la victoria.
La Biblia como Libro de Texto para Orientar
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